 En
medio del Ártico canadiense es difícil imaginar que el cambio climático
afecte a las regiones polares del planeta, pero los inuit llevan ya 15
años padeciendo las consecuencias de la continua disminución del hielo. Todo
lo que la vista abarca es materia congelada, desde las aguas del mar
hasta la tundra rocosa. La más ligera brisa hace que al respirar los
pulmones duelan del frío. Pero para los inuit, los indígenas del
Ártico (ellos rechazan la palabra esquimal por es un término despectivo
que significa "comedor de carne"), el cambio climático es una realidad
que amenaza día a día su forma de vida tradicional. Pangnirtung,
simplemente "Pang" para los locales, está situada en la isla Baffin y
es uno de los 25 asentamientos de Nunavut, el territorio canadiense que
abarca las regiones árticas del país. Pang está situado a unos 40 kilómetros al sur del Círculo Polar Ártico, al final de un fiordo en el estrecho de Cumberland. Unas
mil personas, en su inmensa mayoría inuit, viven permanentemente en la
localidad que desde la década de los años 60 se ha convertido en uno de
los centros más destacados de arte inuit. En el corto verano ártico,
cuando las aguas del fiordo están libres de hielo, unos 5 ó 6 cruceros
llegan hasta la bahía frente a Pang para que centenares de turistas
europeos y estadounidenses compren pinturas, esculturas, tejidos o
artesanías hechas por los inuit. Pero durante el resto del año, Pang
vive de la caza. Focas y caribú son los dos principales sustentos. Las
focas proporcionan alimentos, vestimentas y dinero a los inuit. "Sin las focas los inuit no podrían haber subsistido en el Ártico", explica Meeka Mike, una curtida cazadora inuit de 42 años. Peterosie
Qarpik es el presidente de la Organización de Cazadores y Tramperos de
Pangnirtung (HTO). Es también uno de los ancianos del lugar y como tal
sus palabras son consideradas por los demás casi como ley. "Cuando
tenía cinco años mi madre me dijo algo que se ha quedado grabado en mi
mente. Me dijo que en el futuro, no habría hielo" cuenta Qarpik en
inuktitut, la lengua de los inuit de Nunavut. Durante casi toda su
vida, Qarpik creyó que la historia que le contó su madre era un cuento
para entretener su mente durante los largos inviernos árticos. Pero desde hace 15 años, Qarpik y otros cazadores de Pang han empezado a pensar que fue una premonición. Joolee
Papatsi es vicepresidente de HTO y uno de los cazadores más respetados
de Pangnirtung. Durante una salida en busca de focas, Papatsi muestra
sobre el terreno lo que los inuit han estado observando desde los
últimos años. Tras una hora y media de viaje en motonieve sobre la
superficie helada del fiordo Pangnirtung, Papatsi y otros tres
cazadores inuit de Pang se detienen para probar el hielo. "No es bueno. No podemos continuar. Es demasiado delgado", explica mientras prueba el grosor con un arpón. Con el hielo tan delgado, los cazadores no pueden aventurarse a las zonas donde se encuentran las focas. De vuelta en Pang, Papatsi explica lo que los inuit están observando. "El
hielo no se está formando como en el pasado. El hielo que nos
encontramos esta mañana empezó a formarse hace días pero no acaba de
cuajar", dice Papatsi. "Hace años ya estaría listo para pasar por encima. Pero todo esta cambiando", añadió el vicepresidente de la HTO. Según los inuit, la razón para este cambio hay que buscarla en el océano. "La
primera capa de hielo se forma porque el aire está frío", explica
Papatsi. "Pero el hielo crece por debajo. Y eso no ocurre porque el
agua no está fría. El aire puede estar a -50 ó -60 grados pero el hielo
no se forma bien". El hielo que antes tenía más de un metro de grosor ahora sólo tiene 5 centímetros. El problema ahora para los inuit es enfrentarse a la nueva realidad. "Nunca escuché a nuestros ancianos contar ninguna historia del hielo no formándose", dice con preocupación Qarpik.
Pueblos polares
•
Inuit es el nombre que se dan a sí mismos los esquimales de Canadá.
Este grupo indígena habita las regiones árticas de América, Groenlandia
y Siberia. • La caza de focas, morsas, ballenas, caribú y otros
mamíferos del Ártico es vital para los inuit. Los asentamientos fijos
dependen de ella durante el largo invierno polar; los grupos nómadas,
siempre. • De los animales árticos que cazan, los inuits obtienen alimento, vestimenta y combustible que quemar para calentarse. •
Durante el deshielo del verano, el asentamiento de Pangnirtung, en el
estrecho de Cumberland, recibe cruceros con turistas europeos y
estadunidenses interesados en las artesanías tradicionales del los
inuit. • Este año, lo delgado del hielo impidió que los cazadores se acercaran a los témpanos que ocupan las focas. •
Si la situación continúa los próximos años, el estilo de vida
tradicional inuit, basado en la caza y la pesca, podría desaparecer.
Pangnirtung, Canadá • EFE |
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