 El meteoro que atravesó la Península Ibérica el jueves pasado era mayor que el de 2004, hasta entonces el más grande caído en España en decenas de años, según datos recabados por la Red Española de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos.
Según explicó hoy a Efe Josep M.Trigo, del Instituto de Ciencias del Espacio y miembro de la Red, por las versiones de numerosos testigos han podido determinar que el bólido entró en la atmósfera, sobre el centro de la península en la tarde del 10 de mayo.
El "espectacular" bólido fue observado desde Sevilla (sur del país) hasta Barcelona (nordeste), y de manera extraordinaria desde las provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Madrid, Murcia, Málaga, Sevilla y Toledo, es decir en buena parte de las zonas central y meridional de la península.
A partir de "varios centenares" de relatos recibidos por la Red, se está reconstruyendo la trayectoria del meteoroide en el cielo, justo en la fase luminosa visible por los testigos, que se denomina bólido o bola de fuego.
Esa fase se produce cuando el meteoroide, a velocidades típicas entre 50.000 y 100.000 kilómetros por hora, encuentra la atmósfera terrestre y su superficie es calentada por la fricción que progresivamente produce la fragmentación y vaporización de sus componentes minerales.
Los investigadores intentan encontrar imágenes casuales del bólido o de la estela que dejó en el cielo, porque cualquier fotografía que se hiciera sobre las ocho de la tarde de ese día "podría ser enormemente valiosa" para determinar la trayectoria.
"Sabemos que aquella tarde había corrida (de toros) en (la plaza madrileña de) Las Ventas, y es muy posible que alguien casualmente lo haya captado", sugirió Trigo, quien recordó que pueden contactar con ellos a través del correo electrónico spmn@ieec.uab.es.
"Estamos ante el bólido diurno más luminoso que se haya podido observar desde España en los últimos tiempos. Su luminosidad fue intermedia a la de la Luna y el Sol, aunque en sus fulguraciones pudo incluso rivalizar" con esa estrella y superar la del de Villalbeto de la Peña, caído el 4 de enero de 2004 cerca de esta localidad de la provincia de Palencia, en el centro norte de España.
En función de esa luminosidad y de la velocidad estimada del objeto, se piensa que su masa inicial, antes de entrar en la atmósfera y perder gran parte de ella en la fase de bólido, era "muy superior a la tonelada".
El bólido que produjo el meteorito de Villalbeto fue de 760 kilos y de él se recuperaron fragmentos de en torno a 5 kilos.
Trigo considera que este caso es "sumamente importante", porque desde varias poblaciones de Castilla-La Mancha (centro) se pudo escuchar el estallido sónico producido por la entrada del meteoroide por debajo de 25 o 20 kilómetros, un síntoma de que pudieron llegar al suelo varios meteoritos.
Agencia EFE
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